los lugares inesperados

A veces, los lugares más fotografiados, se pueden volver diferentes e inesperados. La Cola de Caballo, es un paraje muy concurrido del Parque Nacional de Ordesa y Monte perdido, sobre todo en verano y en otoño. No hace falta decir que esta fotografía ha sido tomada en invierno, y que bajo una copiosa nevada, dos chovas piquigualdas, compartían almuerzo y paisaje con el fotógrafo.
Me encanta ver como cambian los paisajes, cómo se puede descubrir un mismo lugar mil y una veces…

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