Fotografía terapéutica
¿Qué es la fotografía terapéutica?
Las imágenes son fascinantes. Acompañan nuestra vida, despiertan emociones, evocan recuerdos y abren puertas a la imaginación. Vivimos más plenamente gracias a todo lo que nos facilita ese mundo invisible de la imagen. Y no me refiero al metaverso virtual de Zuckerberg, sino al universo interno que habita en nuestra imaginación: ese espacio donde elegimos, soñamos, recordamos y proyectamos nuestra realidad.
La imaginación nos permite movernos entre el pasado y el futuro. Y eso, es imprescindible para gestionar nuestras memorias y nuestros deseos. Quizá por eso, desde hace tiempo, muchas personas han intuido que las imágenes pueden tener un efecto terapéutico.
Ahora bien, conviene una primera aclaración:
La fotografía terapéutica no es una técnica en sí misma, ni una modalidad fija de intervención. Es más bien una consecuencia. Una forma de nombrar los efectos positivos que puede generar el hecho de hacer o mirar fotografías en ciertos contextos y con determinadas intenciones. No toda fotografía es terapéutica, pero en determinadas situaciones, puede llegar a serlo.
Este efecto ha despertado el interés de numerosos profesionales que, al observar su potencial, han buscado nombres y categorías para describirlo. Eso ha generado cierta confusión: a veces parece que hablamos de una disciplina cerrada o de una metodología estructurada. Pero la fotografía terapéutica es, sobre todo, una experiencia que ocurre cuando una imagen nos conecta emocional o simbólicamente con algo significativo.
¿Por qué la fotografía puede ser terapéutica?
No se trata simplemente de la cantidad de fotos que hacemos, ni de la tecnología que utilizamos. Tampoco solo de cómo las miramos. La clave está en que las personas somos visuales por naturaleza. Tanto o más que racionales. Vivimos en imágenes.
¿Parece exagerado? Piensa un momento:
¿Qué es lo primero que haces al despertar?
¿No abres los ojos para ver el mundo?
Y al cerrar los ojos por la noche, ¿no te aparecen imágenes internas, recuerdos, escenas?
Vivimos rodeados de imágenes externas e internas. Y muchas de ellas activan respuestas emocionales intensas. Basta con ver una foto de familia para que se despierten en nosotros sentimientos hacia las personas retratadas. Esta conexión emocional es clave. La fotografía, entonces, no es terapéutica en sí misma, pero puede convertirse en un catalizador emocional, simbólico o narrativo que facilite el bienestar, la comprensión o la elaboración de una experiencia.
En resumen:
Fotografía terapéutica es el nombre que damos a ese efecto positivo que puede producirse al hacer o mirar imágenes, cuando éstas nos conectan con nuestras emociones, memorias, deseos o historias.
No es una técnica cerrada, sino un territorio por explorar, donde la imagen se convierte en puente entre lo que sentimos y lo que podemos expresar.
¿Para qué usar fotos en entornos de facilitación?
Cada vez más personas descubren el potencial transformador de la imagen y desean formarse en este campo para aprovecharlo en su vida personal o profesional. La fotografía terapéutica, la pedagogía visual y la fotología no solo abren nuevas formas de mirar, sino también nuevas formas de comprendernos y de acompañar a otros.
En mi caso, llevo más de 20 años investigando y he impartido más de 40 ediciones de formación especializadadirigidas a profesionales de distintos ámbitos: educación, salud mental, acompañamiento, arte, intervención social o desarrollo personal. Mi objetivo es ofrecer un acompañamiento riguroso y creativo a quienes desean iniciarse o profundizar en el uso de la imagen como herramienta significativa y transformadora.
Trabajo desde una perspectiva amplia, que integra diversas “palancas” como lo que llamo la cara B de la fotografía, la filosofía de la fotología, y otras ideas que nos ayudan a sacar todo el partido de esta gran aliada para la vida, el crecimiento personal y la salud mental.
Puedes conocer más sobre mis programas formativos aquí.
Vivir en imágenes
Hace 20 años del comienzo de mi investigación sobre la fotografía terapéutica y desde entonces, han pasado muchas cosas. Tantas que casi da vértigo! Hoy muchas personas estamos usando fotografía en procesos de participación, de acompañamiento o investigación. Pero más importante todavía, estamos viviendo en un mundo cada vez más hecho de imágenes. Hoy nuestro mundo es innegablemente visual, y si aceptamos que estamos hablando de un mundo creado por nosotros mismos, quizá, podemos pensar que en el fondo somos seres con una clara orientaicón visuales. ¿Será que vivimos en imágenes?
Veamos. Cada día consumimos más y con mayor velocidad fotografías, vídeos y otros “visual media”. De hecho, cada día más nuestras comunicaciones profesionales y personales están mediadas por imágenes. Las imágenes nos mueven y conmueven cada día. Las usamos para mostrar cualquier cosa, para reconocer ideas, objetivos o emociones… En definitiva, las imágenes están ocupando nuevos lugares e importancia tanto en nuestras vidas compartidas como en la vida íntima.
Estamos haciendo un uso muy extensivo de la imagen, y ante tanto uso informativo (a veces desinformativo) vale la pena recordar que estas nos ayudan a hacer muchas cosas que de otra forma no podríamos, y que incluso pueden facilitar la mejora del bienestar personal. Por eso, creo firmemente que esta sociedad, para crecer saludablemente y poder afrontar los retos de un entorno cada vez más visual, necesita más pedagogía y alfabetización visual. Finalmente, este consumo y producción de imágenes requieren un aprendizaje que facilite un uso consciente y saludable. Necesitamos urgentemente gestionar el potencial de las imágenes. Son muchos ámbitos los que se ven afectados: sociales, culturales, clínicos, espirituales y personales, y desde todos estos lugares, son muchas las oportunidades que se abren para mejorar las relaciones y la calidad de vida de las personas con las imágenes.
Seguir aprendiendo
La fotografía terapéutica es una forma de llamar al efecto positivo que tiene hacer o mirar fotografías. Si te interesa, es está página web puedes encontrar artículos, experiencias y recursos que facilitan o investigan la fotografía terapéutica; y si quieres formarte en este apasionante campo, en Instituto 8 vas a encontrar los cursos donde comenzar, ampliar tus conocimientos o profesionalizarte en el uso de imágenes como herramienta de facilitación y autoconocimiento. Estas formaciones te prepararán para introducir y gestionar de forma saludable, imágenes en procesos de facilitación, acompañamiento y crecimiento personal.